¿Cómo puede ayudarme la terapia cognitivo-conductual?

La Terapia cognitivo-conductual es algo más que una simple fusión entre la psicología cognitiva y la psicología conductista. Se trata de una terapia enfocada a vincular el pensamiento y la conducta. Durante su aplicación solemos emplear 3 tipos de técnicas:

– Técnicas de reestructuración cognitiva

– Entrenamiento en relajación

– Estrategias de afrontamiento y exposición

La psicología conductista explica que la conducta de una persona es consecuencia directa de un estímulo y su posterior respuesta. Sin embargo no debemos olvidar que antes de que una persona dé una determinada respuesta, se produce en su interior una valoración cognitiva de ese estímulo.

Por esta razón la Terapia cognitivo-conductual no se limita únicamente a modificar la conducta sino también a reestructurar los aspectos cognitivos de cada persona que le llevan a dar una respuesta poco adaptativa y disfuncional ante su entorno.

Imagina por un momento que cuando eras pequeño te mordió un perro y desde entonces les tienes un miedo tremendo. Cada vez que ves un perro por la calle sales corriendo. Con la Terapia cognitivo-conductual no sólo te enseñaremos a que dejes de correr (modificación de la conducta) sino que también te ayudaremos a que seas consciente (reestructuración cognitiva) de las pocas probabilidades que existen de que un perro te vuelva a morder.

Si tenemos en cuenta que la conducta humana es aprendida, tan sólo es necesario aprender nuevas formas de respuesta para ir superando esquemas disfuncionales y pensamientos automáticos.

¿Cuáles son las ventajas de la Terapia cognitivo-conductual?

Es una terapia con base científica

La principal ventaja reside en el hecho de que la Terapia cognitivo-conductual tiene base científica. Esto quiere decir que se trata de un modelo terapéutico que cuenta con un gran número de estudios científicos que avalan la eficacia de sus resultados.

Sigue un procedimiento marcado

Otra ventaja reside en el hecho de seguir un procedimiento marcado que consiste en 3 etapas:

1. Evaluación Psicológica: En este punto pretendemos conocer al paciente en su totalidad y conocer los motivos y antedecedentes que le han llevado a consulta.

2. Intervención Terapéutica: La fase de la Intervención es más larga que la anterior. Aquí le enseñamos al paciente a aplicar las técnicas y estrategias dirigidas a lograr los objetivos y cambios previamente acordados.

3. Seguimiento: Esta fase comienza cuando el paciente ha conseguido una mejoría significativa que le permite aplicar por sí mismo las técnicas aprendidas en terapia. En este punto las sesiones comienzan a espaciarse en el tiempo hasta dar por concluida la terapia.

¿Cuánto dura la Terapia cognitivo-conductual?

A diferencia de otras terapias más introspectivas como el psicoanálisis, que puede extenderse durante años, la terapia cognitivo-conductual tiene un punto y final determinado que dependerá fundamentalmente de dos factores:

A) El diagnóstico: Hay problemas que por su propia definición tardan más en solucionarse que otros

B) El compromiso del paciente: Este punto es casi más importante que el propio diagnóstico. En la Terapia cognitivo-conductual acostumbramos a darle al paciente ejercicios y tareas para ir practicando en casa durante las sesiones. La implicación del paciente en este punto es fundamental para poder ir espaciando la frecuencia de las sesiones.

A rasgos generales podemos decir que la Terapia cognitivo-conductual suele solucionar una gran mayoría de patologías en un espacio comprendido entre los 6 meses y el año de duración. 

¿Qué problemas pueden tratarse con la Terapia cognitivo-conductual?

Cualquier problema que implica una conducta disfuncional que está limitando tu vida de alguna manera puede tratarse con la Terapia cognitiva-conductual.

Entre los problemas más comunes que tratamos con la terapia cognitivo-conductual se encuentran las siguientes:

– Problemas familiares y conflictos de pareja

-Depresión y trastornos del estado de ánimo

– Trastornos de la conducta alimentaria

– Insomnio

Ansiedad

– Problemas relacionados con el consumo de sustancias y adicciones

– Disfunciones sexuales

– Autolesiones

– Problemas relacionados con el control de impulsos

La conducta perfecta es aquella que no es perjudicial para ti ni para los que te rodean. La Terapia cognitivo-conductual tiene como objetivo que te acerques lo máximo posible a esa conducta.

¿Qué me va a aportar la Terapia cognitivo-conductual?

Te enseñaremos a modificar esa conducta que te ha acabado llevando a nuestra consulta con el fin de que vivas una vida plena y sin limitaciones.

Aprenderás a entenderte mucho mejor a ti mismo y a los demás.

Disfrutarás mucho más de tu día a día y esto tendrá una repercusión directa en tu salud y bienestar.

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